Cuando hablamos de la vida del hombre
podemos mencionar muchas cualidades y habilidades, que como personas
contamos desde el momento en que nacemos. Entre esas cualidades y
habilidades encontramos la originalidad, creatividad, la confianza. Pero
una de las más importantes para la realización como persona es la
ambición.
Esta cualidad es la que impulsa a las
personas a mejorar en todos los sentidos. Es lo que los incita a hacer
las cosas que consideran imposibles o muy difíciles. Los obliga a
arriesgarse por lo que quieren y por lo que consideran inalcanzable. En
lo que respecta a esta cualidad se puede decir que puede ser considerada
como buena y mala dependiendo del uso en el cual se utiliza. Cuando
esta ambición es usada de manera indebida, podemos arruinar no solo
nuestras vidas sino también la de las demás personas. El equilibrio y la
sensatez en el uso de esta habilidad es la clave para una realización
satisfactoria y correcta, de la vida humana y como consecuencia de la
dignidad humana.
Cuando nos enfocamos en el buen sentido de la palabra
“ambición” nos referimos a las aspiraciones y deseos de mejorar. Esta
definición nos da una perspectiva mas humana y digna de este término.
Son los sueños de una persona combinados con el esfuerzo de llevarlos a
cabo y hacerlos realidad. Las personas cuando no tiene una dirección o
una visión clara de lo que quieren en la vida, tienden a desviarse y a
perder la perspectiva. Como consecuencia encontramos a un hombre que
perdió toda su integridad y muchas veces su dignidad humana, con la
deshonestidad. Este mal uso de la ambición se define como el deseo de
alcanzar mas riquezas y poder o fama. En la parte religiosa se puede
considerar como un pecado pero en la vida social se le considera como
una mala persona que perdió el sentido de la vida y se encuentra perdido
en la búsqueda humana de la felicidad. Este factor es, la mayoría de
las veces, la excusa por la cual las personas se confunden y piensan que
siendo ambiciosos pueden llegar a tener la felicidad que el hombre
busca toda su vida.
De acuerdo a una encuesta
realizada en Estados Unidos en los últimos 20 años, se pidió a las
personas que enumeraran los bienes materiales que consideraban mas
importantes en su vida para ser felices, el resultado de esta encuesta
dio a conocer que entre mas bienes materiales tiene la gente mas larga
era la lista de los bienes. Esto nos da a entender que las personas
consideran que la buena vida nunca esta en su alcance ya que siempre hay
algo que les hace falta en sus vidas para poder ser felices. A esto
también se le puede llamar ambición, ya que no importa cuanto tengan
siempre querrán mas riquezas y poder. Este deseo de
ambición puede afectar nuestras vidas en diferentes maneras tanto
positivas como negativas, un buen ejemplo de la ambición mal usada puede
ser cuando mi tío viéndose con el constante deseo de ser mas delgado y
bajar de peso en una manera fácil y rápida, se sometió a una operación
en la cual le engrapaban la boca del estomago para comer en menor
cantidad. En su deseo desenfrenado por alcanzar su sueño de ser delgado,
se olvido de cuidar su salud en todos los aspectos y antepuso la
ambición. Aun cuando los doctores expertos en esta material le
recomendaron que no se sometiera a la cirugía ya que era nueva y no era
muy confiable ni segura, mi tío cegado por el deseo de alcanzar su
cometido no escuchó ni a los doctores ni a su propia familia que le
pedía que se cuidara no sólo físicamente sino su dignidad e integridad.
Esta falta de razonamiento dio lugar a la pérdida total de mi tío, no
solo perdió su dignidad o integridad, perdió la vida por un capricho
alimentado por la ambición. Esto nos ayuda a entender que todas personas
tenemos esta cualidad, pero no todas sabemos encaminarla hacia un
resultado bueno y prospero.
La
ambición no siempre será llevada en una manera digna y
responsable, pero cuando esta cualidad es llevada con responsabilidad y
con mesura las personas pueden llegar a ser muy felices porque se darán
cuenta que por mas cosas materiales que tengan sino tienes a alguien con
quien compartirlas y disfrutarlas nunca podrás alcanzar ese grado de
felicidad tanto anhelado. Es por eso que la dignidad humana y la
ambición tienen que ir mano a mano para poder hacer buen uso de nuestros
deseos e impulsos y no salirnos del buen camino.

Que mala es la ambicion y que bien la habeis explicado.
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